“Cuando tenía 12 o 13 años decía lo mismo que dijo Diego: 'Mi sueño es jugar un Mundial por Argentina'. No sólo lo concretó, sino que el domingo jugará una ...
No tenemos nada que envidiarle en la formación a lo que se vé en el resto del mundo y por eso salen jugadores de primer nivel. Hay cuestiones de infraestructura, organización y logística en Europa que permite que haya más jugadores, pero hay un convencimiento de la AFA de planificar un proceso serio y la competencia argentina es la mejor del mundo por cómo se estructura. Es un mérito impresionante lo que han hecho y estoy seguro de que esto es parte de un plan elaborado desde Tapia y la Afa hacia abajo. En su momento asumimos el compromiso del desarraigo que tuvo al venirse a Buenos Aires y la necesidad de formarlo como persona, porque soy de los que cree que el fútbol tiene una gran transmisión de valores. El fue el que lo formó a Nahuel Molina”, fue la sugerencia de Gustavo Marín, que lo conoció cuando Raffo trabajaba en la formación de jugadores, algo que ahora lleva adelante en el Elche de España. El fue el encargado de recibir a Nahuel Molina cuando recién llegaba de Embalse y formaba parte en aquél entonces del “proyecto Barcelona”.