18.000 personas llegaron hasta el Estadio Bicentenario de La Florida. Whisky Blood abrió los fuegos con un enérgico show.
De un momento a otro, Tommy Lee se para de la batería y se desplaza por la pasarela del escenario para comunicarse con la gente. Recordando a Jimmy Page, John 5 utiliza un arco de violín en su Fender Telecaster para dar sonidos largos e introducir “Kickstart My Heart”, aquel hit que recuerda cuando Sixx sufrió una sobredosis de heroína y debió ser resucitado en una ambulancia. Subió a una adolescente al escenario para agradecerle y decir al público que por ellos estaban de regreso. “Rocket” es un punto alto del set, así como el solo de Allen, con su batería adaptada para ser tocada con un brazo. 17 canciones en casi una hora y media de un show con escasos puntos bajos. El grupo hace un set romántico con “Love Bites”, “Promises”, “This Guitar” y “When Love and Hate Collide”. Para esa arremetida de rock pop, el estadio se transforma en un masivo coro de público adulto. Para el final destapan una botella de Jack Daniels (lo de la revisión de videos ochenteros es cada vez más real) y beben de la botella. Antes de que caiga la noche, los de Sheffield hacen su aparición con un sonido apabullante. La guitarra de Tommy se va cortando a ratos, mientras que en otros tiene que luchar contra los audífonos que no parecen encontrar lugar entre su frondosa cabellera. 18.000 personas llegaron hasta el recinto deportivo para ver la segunda vez en Chile de ambos conjuntos: los estadounidenses debutaron en Chile en 2011, mientras que los ingleses hicieron lo propio en 2017. Es común leer en los recuentos de la historia del rock cierto ánimo peyorativo cuando se llega a las páginas del glam metal.
La noche del pasado martes 28 de febrero salieron a las calles las masas, esta vez no para pedir que Dina Boluarte, su gabinete y su congreso se larguen ...
La noche se cerró con una extraordinaria versión de [Photograph](https://www.youtube.com/watch?v=D4dHr8evt6k) (Pyromania, 1983), esa canción que todos dedicamos a aquella mujer que nos quita el sueño, y que los colocó en primer plano en una época donde la competencia era por demostrar quién era más solvente y efectivo en esto de emocionar al público a través de interpretaciones musicales diestras, intensas y auténticas. La banda no perdió ocasión de presentarnos tres canciones de su más reciente producción, Diamond star halos (2022), entre las que destaca [This guitar](https://www.youtube.com/watch?v=k4RYwnwGJ3s), canción que grabaron a dúo con la estrella de country Alison Krauss y que es una oda a la guitarra como icono de libertad y consuelo. El caso del baterista Rick Allen (59) parece haber sido normalizado por el público pero es, en realidad, uno de los más sorprendentes e inspiradores de superación personal ante la adversidad, no solo del rock sino de la vida en general. Feelgood](https://www.youtube.com/watch?v=trGX3ET3jTQ), [Same ol’ situation](https://www.youtube.com/watch?v=4LvdALlzO7w) o la cerradora [Kickstart my heart](https://www.youtube.com/watch?v=ybcxIpb-R_0), inspirada en uno de los tantos colapsos por sobredosis que padeció su autor, el bajista Nikki Sixx, un verdadero sobreviviente del extremo estilo de vida al que se sometió desde muy joven. Mötley Crüe y Def Leppard hicieron realidad esa magia otra vez, para quienes dudan de la vigencia del hard-rock en estos tiempos de sonidos melosos y simplones. Pero donde realmente se lució John 5 fue en un segmento solista en que la ex guitarra de Marilyn Manson y Rob Zombie [atacó un medley](https://www.youtube.com/watch?v=aLzq7DO5KE4) donde se encontraron los Beatles (Helter skelter), los Ramones (Blitzkrieg bop), los Sex Pistols (Anarchy in the UK) y Eddie Van Halen (Eruption). La columna vertebral de Def Leppard es el bajista Rick Savage (61), quien fundó el grupo en 1976. Conocidos por sus comportamientos despatarrados y salvajes, los integrantes originales Nikki Sixx (bajo, coros, 63), Vince Neil (voz, 61), y Tommy Lee (batería, coros, 60) exhiben todavía esa fibra que los hizo famosos, aunque el paso de los años es tan evidente que por momentos terminan pareciéndose demasiado a la imitación que, de ellos, realiza el quinteto mexicano [Moderatto](https://www.youtube.com/watch?v=URNAQud_P_k). Savage, Collen y Campbell unen sus voces para los agudos y roncos coros que caracterizan a estas y otras canciones como [Rocket](https://www.youtube.com/watch?v=bpcc43NV394), [Pour some sugar on me](https://www.youtube.com/watch?v=0UIB9Y4OFPs) o [Hysteria](https://www.youtube.com/watch?v=yMzyleT2FqY), tema-título del álbum más famoso de su discografía. Alguna vez teloneros de Ozzy Osbourne y eternos amigos-y-rivales de los Guns N’ Roses, el irreverente y promiscuo cuarteto conquistó el mercado del “glam metal” -también llamado ”hair metal” por su uso desmedido de peinados alborotados y maquillaje andrógino- con álbumes de buena factura como Too fast for love (1981), Shout at the devil (1983) o Girls girls girls (1987). En los últimos años se han hecho muy comunes, en el circuito mundial, estas giras en las que dos y a veces hasta tres grandes bandas de exitosas trayectorias y copioso pasado se juntan, a diferencia de la dinámica antigua del artista de peso que llevaba consigo a algún grupo emergente, para que se vaya fogueando, como telonero. En el caso de Mötley Crüe y Def Leppard, ambos grupos llegaron a Sudamérica la última semana como parte de The World Tour que, en su primera fase por Norteamérica, denominada The Stadium Tour, incluyó a otros dos destacados colegas, Poison y Joan Jett.