Chris Stefansson, esposa de Gary Kagelmacher, habla sobre la rápida adaptación del defensor en nuestro país: “Es un vikingo, lo deja todo”.
No fuma, no toma, no sale de noche a menos que la situación sí o sí lo amerite. Me gusta influenciar a la gente, sí, desde el lado positivo del deporte, la vida balanceada, me gusta motivar a las mujeres a que puedan salir, que se den un tiempo para ellas. Yo no dejo que me falten el respeto, porque no soy de incitar ni provocar, soy súper respetuosa, y lo que muestro es desde el lado del cariño, y cuando dejo que la gente participe, es porque estamos hablando el mismo idioma, ¿no? Es un guerrero, tira para adelante, es como un vikingo, es súper serio, se nota en la cancha y el fanático de la Cato lo valora. - A mí me encanta, veo que el chileno lee bien a Gary, porque lo que es él en la cancha, es un reflejo de su personalidad. A Gary lo aman, me hablan maravillas de él y siempre que puedo, contesto. No lo vas a ver saliendo un martes hasta las cinco de la mañana, ¿me entiendes? Tener claro a los cuatro años lo que quieres hacer para el resto de tu vida. Y a él se le dio, porque hay mucha gente que queda en el camino. Una vez recuerdo que me fui en coche manejando desde el norte de Francia al sur de Alemania, de un tirón, con mi hija de dos meses, mi suegro y mi perra al lado… “Siento que se le ha hecho súper natural estar en la UC, es como si llevara toda la vida, ¿cierto?”, dice su esposa, con evidente orgullo. Después lo dejé, y cuando me mudé a Europa mi terapia y mi lugar de encuentro era el gimnasio.